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15 señales de que estudiaste en el extranjero con EF

15 señales de que estudiaste en el extranjero con EF

Estudiar en el extranjero es una experiencia única. Te abrirá puertas que nunca imaginaste y te llevará por caminos que nunca pensaste que tomarías. Y aunque esa experiencia te prepara para muchos de los momentos inesperados de la vida, también tendrá una influencia positiva en tus responsabilidades diarias.

Hoy estás más cerca de un futuro que no se podría hacer realidad si no hubieras estudiado un idioma y conocido otra parte del mundo. Independientemente de la fluidez con la que hables tu segundo (o tercer) idioma, al estudiar en el extranjero has ganado confianza, cultura y capacidad para enfrentarte a las aventuras de la vida.

1. Emanas confianza en todo lo que haces

Te las arreglaste para salir adelante en otro país hablando un idioma que aún estabas aprendiendo. Desde comparar alimento hasta viajar en transporte público, aprendiste a manejar las cosas todos los días y nada te supera. Un viajero como tú puede hacer frente a cualquier cosa que se presente en la vida como si no fuera gran cosa.

2. Conoces todos los lugares emblemáticos

Has estado ahí. Has vivido en la ciudad de tus sueños, no como un turista, sino como uno más, y gracias a eso conoces mucho más que los lugares de interés turístico y las zonas de compras. Pero, si un amigo quiere viajar allí, sabes todo lo que hay que saber sobre cuándo y cómo verlos.

3. Todavía usas la aplicación My EF

Se ha convertido en una parte importante de tu vida. Desde mirar los horarios de clase hasta ponerse en contacto con otros alumnos, es el punto de reunión para todos los estudiantes de EF. Visitarlo a diario se convirtió en tal hábito que todavía entras de vez en cuando.

4. Tus redes sociales nunca se vieron mejor

Una de las primeras cosas que hiciste al llegar a tu destino fue tomar una fotografía para compartirla con tus amigos y seguidores. Ya sea de la playa de Miami Beach o la típica foto del Big Ben en Londres, cubriste todos los lugares turísticos y no has parado desde entonces. Tu #tbt es legendario, pero la experiencia te enseñó a crear el mejor contenido de tu vida.

5. La nostalgia siempre está presente

Cuando navegas por el Instagram de EF, no puedes evitar sentir nostalgia. Antes del viaje, no pensabas que podrías sentir nostalgia por un lugar en el que no creciste.

6. Tu círculo de amigos le da la vuelta al mundo

¿Alguna vez pensaste que tus mejores amigos vivirían en otras partes del mundo? No solo tienes amigos en diferentes códigos postales, viven en otras partes del mundo ¡y ya estás planeando visitarlos y conocer más partes del mundo!

7. Tu próximo viaje corre por cuenta de la casa

Una de las mejores cosas de estudiar con EF es que siempre tienes la posibilidad de volver. Tienes todos los beneficios de ser un EF Ambassador: viajes gratis, nuevas experiencias y la oportunidad de mantenerte en contacto con los amigos y compañeros que conociste en el extranjero.

8. Sueñas en tu segundo idioma

Dicen que soñar en tu segunda lengua es el signo definitivo de que dominas el idioma. No solo puedes hablar y comprender prácticamente todo en el idioma que estudiaste, ahora también lo sueñas. Ha pasado tanto tiempo desde que empezaste a hacerlo, que es posible que ya no te parezca algo tan especial o notable.

9. Eres experto en transportarte

Nada te supera a la hora de moverte de un lugar a otro. Ya sea recorriendo Nueva York en metro, en tranvía en Toronto o en autobús por San Julián, te mueves en transporte público a la perfección.

10. Tu carrera profesional ha adquirido un nuevo rumbo

Algo importante que se debe tener en cuenta durante los estudios es la vida profesional. El objetivo principal de la mayoría de los estudiantes es encontrar un trabajo que amen y para el cual esten bien preparados. Estudiar en el extranjero les ayuda a alcanzar ese objetivo.

11. La casa de tu familia anfitriona es como tu hogar

Estuviste con una familia anfitriona maravillosa que te enseñó todo lo que necesitabas saber sobre la ciudad. Y, después de un tiempo, te sentiste como en casa, porque pasaste tanto tiempo de visita en la Residencia de tus amigos como en la casa de tu familia anfitriona. Echas de menos la comida casera e incluso has intentado cocinar algunas de las recetas que te enseñaron ahora que estás de regreso en tu país.

12. Aprendiste a tomar decisiones inteligentes

Querías hacer un viaje al Gran Cañón y a Las Vegas, además de ir de compras; hacer un viaje de carretera y comer en todos los restaurantes buenos en 80 kilómetros a la redonda. En cierto punto tuviste que priorizar y decidir qué podías y qué no podías hacer. Aprendiste a sacar el máximo partido de tu dinero, a gestionar tu presupuesto y a alargar el viaje.

13. Has aprendido un idioma que no esperabas

No, no me refiero al idioma que fuiste a estudiar. Resulta que muy pocos compañeros de clase hablaban el mismo idioma que tú. Te esforzabas por hablar en tu segundo idioma, pero cuando eso fallaba, tenías que recurrir a una versión sofisticada de sonidos, gestos con las manos y expresiones exageradas. Hasta has considerado escribir un libro sobre eso. Sería una herramienta magnífica para los nuevos estudiantes.

14. Extrañas al staff de EF

Hiciste muchos amigos en todas partes. Pero en última instancia, vas a echar mucho de menos al staff. Tus profesores, el equipo de recepción y el de actividades; todos ellos estuvieron a tu lado en todo momento. Nunca los olvidarás.

15. Te sientes un ciudadano global

Cuando te inscribiste por primera vez en un curso de idiomas en el extranjero, te causaba ansiedad la idea de estar tan lejos de casa. Pero ahora que lo has hecho, no solo te ves capaz de vivir en el extranjero, sino que estás pensando en maneras de hacer que esto suceda algún día.

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