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10 curiosidades que te sorprenderán sobre el Puente de Brooklyn

10 curiosidades que te sorprenderán sobre el Puente de Brooklyn

El Puente de Brooklyn no solo es una de las maravillas de la ingeniería del siglo XIX, sino que es un lugar de interés que no se debe dejar de visitar y fotografiar cuando se viaja a Nueva York. Es también el siguiente en nuestra serie sobre datos curiosos de lugares icónicos que te encantarán y te servirán para impresionar y ganar en las noches de juegos de trivia.

1. 14 años y 600 trabajadores

Después de 14 años de construcción y una inversión de 15 millones de dólares, el Puente de Brooklyn se inauguró en 1883, y Manhattan y Brooklyn quedaron al fin conectados. Se necesitaron más de 600 trabajadores para transformar 6,740 toneladas de materiales en esta maravilla de la Revolución Industrial. El puente es sostenido por cuatro cables, cada uno mide 1090 m de largo y 40 cm de espesor, y está formado a su vez por otros 21,000 cables individuales.

2. Primero en su clase

El Puente de Brooklyn fue el primer puente colgante con cables de acero y, en el momento de su construcción, sus 486 metros de luz principal hicieron de él el puente colgante más largo del mundo. En 1903, el vecino puente Williamsburg superó ese récord por 1,37 metros.

3. El puente de Brooklyn ha estado marcado por la tragedia

La construcción de este puente cobró su pago en vidas humanas. No hay cifras exactas, pero al menos 20 personas murieron construyendo esta obra maestra arquitectónica. El primero fue el diseñador, John A. Roebling, que sufrió aplastamiento de un pie y una posterior amputación de los dedos que le llevó a morir de tétanos poco tiempo después. Muchos trabajadores se cayeron del puente, fueron alcanzados por escombros o sufrieron el síndrome de descompresión: una enfermedad que causaba parálisis y que afectó también a Washington Roebling, hijo del diseñador.

4. Emily al rescate

Washington, que estaba a cargo tras la muerte de su padre, estuvo postrado debido a su enfermedad y tuvo que dirigir la construcción sin estar físicamente presente en el lugar. Todo esto fue posible porque su mujer, Emily Warren Roebling, era fantástica. Resultó ser la asistente perfecta y se hizo cargo de casi todo lo que Washington no pudo hacer durante los siguientes 11 años de construcción. Como Emily desempeñó un papel crucial en la construcción del puente de Brooklyn, fue la primera persona en cruzarlo el día de la inauguración.

5. Sin nombre oficial

Al principio, el puente se llamó puente de Nueva York y Brooklyn y, después, se convirtió en el puente del East River, hasta que se le llamó oficialmente puente de Brooklyn en 1915.

6. Más tragedias

Las muertes trágicas no se detuvieron, ni siquiera después de inaugurarse el puente: en el Memorial Day de 1883, a una mujer se le quedó enganchado un tacón entre unos tablones del paso peatonal, la mujer empezó a gritar y provocó que la gente a su alrededor pensara que el puente estaba a punto de desplomarse. Cundió el pánico y 12 personas murieron pisoteadas en las escaleras, mientras que muchas otras resultaron heridas.

7. 21 elefantes se columpiaban…

El incidente de la estampida humana hizo que la gente desconfiara, y solo hubo una forma de convencer al público de que el puente de Brooklyn no se iba a desplomar. En 1884, Jumbo, un elefante de siete toneladas, y sus 20 amigos dejaron su carpa de circo y se fueron a dar un agradable paseo desde Brooklyn hasta Manhattan. El desfile por el puente de Brooklyn fue pan comido, la gente estaba encantada, los elefantes tuvieron una buena historia que contar y el circo dio la actuación promocional de su vida.

8. 100,000 carros y 4,000 PEATONES

El puente de Brooklyn es un lugar muy concurrido, lo cruzan cada día más de 100,000 vehículos. Como el puente es uno de los mejores sitios de Nueva York para hacer fotos, vamos a añadir 4,000 peatones y unas 2,600 bicicletas al volumen diario de tráfico.

9. Tesoros ocultos en su interior

Los planos originales incluían una zona de tiendas dentro de los cimientos del puente en la parte de Brooklyn, y se llamaría Brooklyn Bridge Anchorage. No se llegó a hacer y el espacio se acabó utilizando como espacio para exposiciones de arte antes de que se cerrará por motivos de seguridad en el año 2001. Justo debajo de este espacio hay sótanos que se alquilaban como cavas para vinos y champagne pues tenían la temperatura perfecta y esto ayudó a financiar el puente. En 2006, unos trabajadores de la ciudad descubrieron un refugio de la Guerra Fría en uno de los sótanos del puente del lado de Manhattan, con suministros médicos, mantas y más de 300,000 paquetes de galletas saladas (caducadas).

10. Halcones en lo alto

Y ahora es el momento de conocer a los inquilinos del puente de Brooklyn: los halcones peregrinos han hecho de las dos torres su nido, adueñándose de la mejor vista de la ciudad. Los visitantes con suerte pueden observar el ir y venir de las aves, así que mantén los ojos abiertos mientras te tomas selfies.

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